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Rodrigo de Bastidas en 1501 y Cristobal Colón en 1502 descubren el Istmo de Panamá
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Rodrigo de Bastidas
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Rodrigo Galván de Bastidas, escribano del barrio de Triana, en Sevilla, fue el primer europeo que visitó las costas septentrionales del Istmo de Panamá. Habiendo obtenido en junio de 1501 licencia para descubrir en las nuevas tierras, armó y tripuló dos carabelas con las cuales zarpó de Cádiz en octubre del mismo año, trayendo como piloto a Juan de la Cosa, veterano de los mares de occidente, quien había acompañado a Colón en uno de sus viajes y acababa de recorrer con Ojeda las costas de Venezuela. Después de haber conocido Bastidas el litoral venezolano, dobló el cabo de la Vela, recorrió las costas de río Hacha, descubrió el Magdalena y las tierras e islas comprendidas entre este río y el golfo de Urabá; cruzó este golfo y descubrió a continuación toda la costa panameña desde el río Atrato hasta el puerto del Retrete o del Escribano, puéstole así en su honor. La broma, insecto del mar que lenta pero tenazmente agujereaba el fondo de las naves, obligó a Bastidas a detenerse en sus propósitos de seguir la navegación por las siguientes costas del Istmo y a poner rumbo hacia la isla Española, donde poco después arribó.
Penalidades y honores
Bastidas sufrió al llegar a las costas de la Española el naufragio de una de sus naves, de la que pudo salvar el valioso cargamento que conducía; soportó luego humillaciones y contratiempos de todo género de parte de las autoridades de la isla; y en calidad de procesado, bajo el cargo de haber negociado ilícitamente con los indios de las comarcas que recorrió, llegó a España en septiembre de 1502. Era evidente que el objeto del viaje de Bastidas no fue otro que el de comerciar con los naturales que moraban en las costas, dándoles por sus objetos de oro, por las perlas, carey, caracoles marinos, motas y tejidos de algodón, armas indígenas etc., etc., baratijas de
Castilla.
Absuelto de los cargos que le formuló el Gobernador de la Española, por haber comprobado que tenía para la empresa el permiso correspondiente, pagó con el producto de ésta una suma considerable a la Corona y le quedó un buen sobrante. Los Reyes Católicos le acordaron, además, una renta anual que cobraría de los rendimientos de la Providencia de Urabá, que había
descubierto.
Por Castilla y por León Nuevo
Mundo Halló Colón [...]
Extraído de SOSA, Juan y ARCE, Enrique.
Compendio de Historia de Panamá.
Panamá: Editorial Universitaria de Panamá,
pág.41-51. |